martes, octubre 09, 2018

Cuadernos

Desde hace unos años vengo usando cuadernos independientes para distintos temas, así hay por ejemplo un cuaderno de cabezas, uno de acróbatas, unos de desnudos de Gilda, que son solo para mí, etc. Este año convivieron simultáneamente los cuadernos respectivos de las flores y las damas de Shanghái.





Y más flores

Algunas otras imágenes de lo que fue mi trabajo en el otoño.






Más flores

Pronto el tema me absorbió, y comencé a experimentar con distintos tipos de dibujo. Me doy cuenta que si existe algún lector de este blog se le hará un tanto confuso leerlo en el sentido inverso al que fue escrito. Por eso, en general trato de que los distintos posteos sean independientes, pero en este caso será imposible. Muchas entradas estarán dedicadas a las flores.





Flores

Me es difícil seguir un orden. Esta entrada debería haber sido anterior a la de los imanes, pero también posterior. En abril había comenzado a dibujar y pintar una serie de flores, tema que, a pesar de que a algunos les sorprenda, he frecuentado a lo largo de mi historia. En esta ocasión, el estar trabajando en los estampados de las mujeres chinas creo que me predispuso al motivo. La primera en aparecer, casi de un tirón, fue una serie de flores solitarias, pintadas con acrílico centradas en la hoja de papel. Acá hay algunos ejemplos.





Imanazo

En mayo participé en una muestra muy divertida, invitado por el taller La nube roja. La idea: recrear imanes de heladera que nos gusten, o adaptar un dibujo nuestro para esa función. Hice una pequeña pintura copiando uno de los imanes de mi heladera, que luego fue escaneada e impresa en un imán de 5 x 5 cm. En la foto están mi pintura y el imán original. Rodolfo Gas, agradecido.



Shanghái

El año anterior, para una muestra en el espacio del Club Editorial Río Paraná, había comenzado a trabajar tomando de modelo posters chinos de los años 30. Esos posters, según comencé a investigar, eran unos afiches calendario publicitarios, producidos en Shanghái en las décadas de 1920 y 1930, que se llaman yuefenpai . Mientras leía sobre los yuefenpai, y sobre la cultura china de la época, comencé a trabajar en una serie de retratos inspirado en ellos, con vistas a una muestra en octubre, en el espacio de la Fundación OSDE de Rosario. Estos dibujos están hechos con acrílico sobre papel, en una libreta de 21,5 x 14 cm.







Negritas

En abril participé, con la galería eSTUDIOG, de la MicroFeria de arte contemporáneo que se hizo en Rosario. Las obras fueron dos pinturas. Negrita 1 y 2,  de 45 x 35cm. Revisando las fotos me estoy dando cuenta que este año me dediqué sobre todo al pequeño formato.



Reconstruir el año

Puesto a reconstruir el año, debo recurrir a mi memoria, que siempre falla, a Instagram, a Messenger y a las imágenes guardadas en mi celular. Entre los primeros trabajos del verano, estuvieron unas pequeñas obras sobre maderitas bastante atípicas, que, en todo caso, si se vinculan con algo es con mi serie Gravedad.


lunes, octubre 08, 2018

Sucesores de la Bestia


Una de las dificultades para actualizar el blog es que mis procesos nunca son lineales y tampoco las cosas que son externas, como muestras y publicaciones, siguen el orden de mis trabajos. Este posteo entonces, se relaciona con mi actividad del año anterior. Esta es la pintura (de aproximadamente 40 x 40 cm) que hice para ilustrar la cubierta del último disco de los Sucesores de la Bestia: 4:59 AM Club. La gráfica del disco fue diseñada por Estudio Kermés, quienes interpretaron espectacularmente la onda de mi pintura. Aunque, como dije antes, la imagen es de 2017, el disco fue publicado recién este año.





Poniéndome al día


Jamás he sido capaz de llevar un diario. No encuentro nada más ridículo que escribir para uno mismo. No sé cuál es la diferencia con dibujar. Muchas veces dibujo para mí mismo, es algo natural. No me pasa lo mismo con la escritura, siempre me ha sonado falso eso de escribir para mí. Me gustaba mucho escribir cartas, en la época en que había cartas, verdaderas cartas de papel, con sobres y estampillas. Y cuando, en algún viaje, he sido capaz de escribir algo similar a un diario, ha sido siempre pensándolo como una carta. El blog tiene algo de diario, sin embargo está pensado para que otros lo lean. Claro que, a diferencia de Facebook o Instagram, casi nunca me entero si eso ocurre. Por esa razón el blog ha terminado siendo más útil para mi uso personal. Para tener un registro de mis trabajos, ya que voy publicando la mayor parte de lo que hago, al menos las obras más grandes (sería imposible poner imágenes de todos los dibujos o pequeñas pinturas sobre papel). También para poder seguir mis procesos, y fechar mis muestras, ya que con el tiempo uno empieza a confundir el orden de los hechos. Por lo tanto ahora el blog se asemeja mucho más a un diario. Jamás he sido capaz de llevar un diario. Debe ser por ese motivo que los últimos años termino siempre atrasándome en los posteos, o simplemente no haciéndolos. Pero como, insisto en el punto, me es de mucha utilidad, intentaré ponerme al día. Tal vez empleando el viejo truco de pensarlo como una carta. Aquí estoy, entonces, a las once de la noche de un lunes, tipeando con dos dedos en mi PC, tomando mi ¿séptima? taza de café (mis tazas de café tiene forma de jarro y contienen un poco más de la mitad de café y el resto de leche). Jamás he sido capaz de llevar un diario, pero intentaré poner al día mi blog, poco a poco.